Las dices en el trabajo, en un chat o en medio de una discusión, y casi nunca te preguntas de dónde salieron. Pero muchas palabras que hoy son de uso diario nacieron (o se volvieron famosas) en las páginas de un libro. Aquí van nueve, en orden de aparición, de 1516 a 1997.
Utopía
Tomás Moro · Utopía · 1516
Tomás Moro imaginó una isla con una sociedad perfecta y la bautizó con un juego de palabras griego: ou-topos (ningún lugar), que suena igual a eu-topos (buen lugar).
Es decir, un lugar tan bueno que no existe en ninguna parte. La palabra ya venía con su propia ironía incluida.

Pandemonium
John Milton · El paraíso perdido · 1667
El paraíso perdido, John Milton
John Milton lo creó en su poema épico El paraíso perdido. Necesitaba un nombre para la capital del infierno y lo armó con dos raíces griegas: pan (todo) y daimon (demonio).
Era "el lugar de todos los demonios". Hoy es cualquier lugar donde se arme el caos.

Yahoo
Jonathan Swift · Los viajes de Gulliver · 1726
Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift
Es una palabra sacada de Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift. En su último viaje, Gulliver se encuentra con los yahoos: unos seres humanoides sucios, brutales y salvajes, opuestos a unos caballos sabios y racionales.
Swift los usó para retratar lo peor del ser humano. Siglos después, una de las empresas más grandes de internet tomó el nombre.

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Serendipia
Horace Walpole · Carta · 1754
Walpole inventó la palabra en una carta, inspirado por un viejo cuento persa: Los tres príncipes de Serendip. Serendip era el nombre antiguo de Sri Lanka, y los príncipes hacían hallazgos maravillosos por casualidad e ingenio.
Significa encontrar algo valioso cuando no lo estabas buscando. Como entrar a una librería por un libro y salir con otro.
Freelance
Walter Scott · Ivanhoe · 1819
Walter Scott llamó free lances (lanzas libres) a los caballeros mercenarios medievales que no le juraban lealtad a ningún señor y alquilaban su lanza al mejor postor.
Ocho siglos después, así le decimos a quien chambea por su cuenta.
Robot
Karel Čapek · R.U.R. · 1920
El escritor checo Karel Čapek la usó en su obra de teatro R.U.R., sobre seres artificiales creados para trabajar que terminan rebelándose. La palabra se la sugirió su hermano Josef, que la sacó del checo robota, que significa "trabajo forzado".
Antes de esta obra, a esos seres se les decía autómatas. Nunca más.
Meme
Richard Dawkins · El gen egoísta · 1976
El gen egoísta extendido, Richard Dawkins
El biólogo Richard Dawkins necesitaba un nombre para las ideas que se copian y se propagan de mente en mente, igual que los genes. Partió del griego mímēma (lo que se imita) y lo recortó hasta dejarlo en meme, para que sonara parecido a gene.
El concepto nació décadas antes de los memes de internet.

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Ciberespacio
William Gibson · Neuromante · 1984
William Gibson la hizo famosa en su novela Neuromante. La definió como una "alucinación consensuada": un mundo de datos donde miles de personas se conectan a la vez.
La imaginó antes de que internet fuera masivo.

Muggle
J. K. Rowling · Harry Potter y la piedra filosofal · 1997
Harry Potter y la piedra filosofal, J. K. Rowling
Rowling la inventó para nombrar a las personas sin poderes mágicos, la gente "normal y corriente". Se cree que juega con mug, que en inglés británico es alguien ingenuo o del montón.
En 2003 entró al Oxford English Dictionary y hoy se usa en muchas subculturas.

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Las palabras también se leen
Cada una de estas palabras empezó en la cabeza de alguien que estaba escribiendo. La próxima que uses sin pensar puede tener un libro detrás. Encuentra estos títulos y muchos más en nuestras tiendas de Medellín y Bogotá, o en bukz.co.